
Huevos de gallina
El huevo de gallina es un alimento básico y muy nutritivo que se consume en todo el mundo. Son un alimento de fácil digestión, componente principal de múltiples platos dulces y salados, y una parte imprescindible en muchos otros debido a su propiedad aglutinante.
Las cáscaras de los huevos de gallina pueden ser blancos o de color pardo claro. Algunas gallinas ponen huevos con fuerte matiz verde-azul, el color de la cascara depende de la raza de la gallina. En diferentes regiones del mundo se tiende a preferir unos frente a otros. En general, los blancos se asocian a mayor higiene y los pardos a más naturales, pero en realidad son iguales y poseen las mismas propiedades.
La yema de huevo
La yema constituye la tercera parte del peso total del huevo y aporta nutrientes como, calorías, vitamina A, tiamina y hierro. El color amarillo de la yema no proviene del beta-caroteno (color naranja de algunas verduras) sino de los xantófilas que la gallina obtiene de la alfalfa y de los diversos granos (como puede ser el maíz).
En cocina se suele emplear la yema del huevo en la elaboración de las salsas emulsionadas a base de yemas de huevo y grasas (aceite de oliva y/o mantequilla), un ejemplo clásico es la mayonesa.
La clara de huevo
La clara aporta las dos terceras partes del peso total del huevo. Se puede decir que es una textura casi transparente en cuya composición casi el 90 % es agua y el resto es proteína, con trazas de minerales, materiales grasos, vitaminas (la riboflavina es la que proporciona ese color ligeramente amarillento) y glucosa.
Beneficios para la salud
Proteínas de alta calidad: El huevo contiene todos los aminoácidos esenciales.
Vitaminas y minerales: Aporta una gran variedad de nutrientes importantes para el organismo.
El huevo contiene Colina, esencial para la salud del cerebro, también Luteína y zeaxantina; antioxidantes que protegen la salud ocular.
Consideraciones importantes
El huevo es una fuente de colesterol, pero estudios recientes sugieren que el colesterol dietético tiene un impacto menor en el colesterol sanguíneo que las grasas saturadas.
Es importante cocinar bien el huevo para evitar el riesgo de salmonela.